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Envejecimiento activo: practicar yoga


Conectar con el espíritu interior y la conciencia universal para recuperar la alegría por la vida, al tiempo que se fortalecen huesos, articulaciones y músculos, es lo que un adulto mayor puede lograr si se decide a disfrutar de su cuerpo sobre un tapete de yoga.

En un corto espacio de tiempo, los ejercicios de yoga especialmente adaptados para mayores pueden despertar el poder regenerador del cuerpo. Tendrás más energía, un mejorado estado físico y una actitud más positiva ante la vida. Muchos de los problemas asociados con la edad como el insomnio, falta de iniciativa, circulación insuficiente y problemas digestivos pueden corregirse.

Respirar mejor, es otra ventaja que los adultos mayores adquieren con la práctica de yoga, ya que los ejercicios de respiración o pranayama aumentan la capacidad del diafragma y los pulmones, lo que permite introducir más oxígeno al cuerpo y combatir las enfermedades respiratorias.

Ejercicios para la Tercera Edad



Cuando llegamos a la edad de jubilación todos intentamos llegar en las mejores condiciones físicas. La edad no es inconveniente para realizar ejercicios de mantenimiento, ya que los resultados son similares a los practicantes de otras edades.

Lo mejor es trabajar la flexibilidad, la capacidad aeróbica y la fuerza. Os presentamos a continuación una tabla de ejercicios de mantenimiento. Todo con intención de tener la mejor jubilación posible.

  • Realiza rotaciones de todas tus articulaciones: cuello, hombros, cintura, cadera, rodillas y tobillos. De esta manera calientas la zona y activas la circulación.
  • De pie, piernas juntas. Flexiona el tronco empezando a bajar la cabeza y luego prosigue vértebra por vértebra, hasta llegar adonde puedas doblarte. La cabeza y los brazos se quedan colgando relajados, permanece unos segundos y vuelve a la posición inicial. Cuando subas realiza el camino inverso vértebra a vértebra desde abajo, lo último que levantas es la cabeza. Recuerda de flexionar las rodillas cuando vuelves a la posición inicial.
  • Sigue de pie. Realiza una flexión profunda de las piernas llevando una sola hacia adelante. Vuelve a la posición inicial y repite con la otra. Haz 10 repeticiones.
  • De espaldas al suelo. Eleva las piernas a 90º con las rodillas flexionadas. Brazos estirados por detrás de la cabeza. Sube el tronco llevando los brazos al costado del cuerpo mientras espiras. Repite 10 veces.
  • Boca abajo contra el suelo. Brazos y piernas estiradas. Eleva el brazo izquierdo junto con la pierna derecha mientras inspiras. Baja exhalando y repite del otro lado. 10 veces en total son suficientes.
  • Para finalizar, de espaldas al suelo, una pierna estirada, lleva la otra con la rodilla al pecho para estirar la parte posterior. Repite del otro lado.
  • Para completar la tabla, haz una actividad aeróbica una vez por semana, como caminar, nadar o remar.